Luis Arnáiz

Febrero , 2006

Artículo escrito por Luis Arnaíz, director de la revista de la RFEF. No tiene desperdicio:

La resurrección del “Niño”

La resurrección de Fernando Torres en el Camp Nou, el terreno mejor abonado para las incursiones atléticas desde hace años ha reavivado entre los seguidores “colchoneros” el sentimiento de que su buque insignia es un sujeto al que no se puede renunciar y avivado el fuego de los que sostienen ciegamente que escuchar cualquier insinuación sobre un posible traspaso sería una traición de obligada de ejecución sumaria.

Conviene recordar al respecto unas cuantas cosas. Uno: el revival goleador del “Niño” no ha conseguido situarle aún en el “top ten” de los artilleros nacionales, lo cual es un dato a tener en cuenta; dos: la aceptación de atender cualquier oferta es un deber de cualquier gestor que ejerza como tal (Enrique Cerezo, por ejemplo); tres: todos tenemos un precio (incluidos aquellos que protestan tanto, que reivindican no se sabe qué derechos en una S.A. y que nunca pusieron un “duro”, lo que sí hizo Jesús Gil y, con él, el actual presidente); cuatro: lo de convertir al “Niño” en un crack está bien porque Fernando reúne cualidades para ello a corto plazo, pero hoy es más un deseo que una realidad, y cinco: desmárquense de aquellos por unas u otras razones, irresponsabilidad o deseos de incrementar sus ventas, abanderan de modo descarado este icono en beneficio propio.
Por cierto: algunos de éstos son los que hace nada gritaban a la salida de un estadio “¡Torres, muérete!”.

Vamos a ver. Su artículo, Sr. Arnaíz, se acerca más a un panfleto que a un artículo periodístico. El rigor informativo con el que está escrito tiende a cero. Le explico:

Hay asociaciones que luchan por el Atlético, club que a usted le importa un carajo (por no decir que no le importa una puta mierda, que queda muy mal). Y si esas asociaciones ven irregularidades en una empresa, que es en lo que se ha convertido el Atleti, tienen el derecho y la obligación de denunciarlo. Máxime cuando son accionistas de dicha empresa. A ver si por defender lo que quieres vas a ser un malnacido.

Dice que no pusieron un duro. Desconozco si personalmente algún miembro de esa asociación ha puesto dinero, pero los que seguro que no han puesto nada, y se han llevado mucho, han sido tres personas, con nombre y apellidos. Jesús Gil y Gil, Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo Torres, aunque usted, en un alarde de conocimiento infinito, diga lo contrario. A no ser, claro está, que la Sentencia Judicial del Caso Atlético esté equivocada. Sentencia que declara, por si se le ha “olvidado”, culpables a estos tres individuos de estafa, apropiación indebida y simulación de contrato. Que el delito prescibiera no quiere decir que no se produjese. Por cierto, ¿tampoco ponen dinero los que pagan los abonos, camisetas, los que compran partidos por PPV, etc…?

Y todo eso sin empezar a hablar de Torres. ¿Vender a su mejor jugador es obligación de algún club?. Puede que lo sea, con todos los respetos, para equipos pequeños, ya que si no venden, no cobran. ¿Pero en un club supuestamente grande?. ¿Así queremos volver a ser lo que éramos?. Magnífica política deportiva, si señor.

Dice en su “artículo” que todos tenemos un precio. Yo no. Por lo que veo, usted si.

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